Este es un momento especial para las exploraciones que he venido realizando hasta la fecha. Y que están a punto de devenir en Empresa. En su momento también registraré su concreción. Ahora me interesa registrar en ésta bitácora que tal como dice Steve Jobs en su mentado discurso , “no es posible hacer conexiones hacia el futuro sólo es posible realizarlas hacia el pasado” . En este sentido me parece relevante el considerar todas aquellas prácticas que en el origen parecen marginales y casi como un Mundo Paralelo no conectado con la actividad “productiva” convencional que se espera de un arquitecto. En el último tiempo he venido generando motores para la innovación y estos son basicamente nuevas prácticas. La mejor nueva práctica disruptiva ha sido para mí el Blogeo. Talleres por Chile enseñando acerca de la Web Social, Talleres de WEB 2.0 , inventando redes sociales como Fundador de Atina Chile, reinventando la política como Fundador de Chile Primero , innovando en el uso de herramientas de visualización etc. Todas acciones que fueron ejercidas en total libertad , con mucha curiosidad y con el ánimo de que sean plataformas de reinvención personal y empresarial. Nunca existió una mirada pragmática inicial que le cortara el vuelo al reconocimiento. <no hubo modelo de negocios> Sólo curiosidad por aprender, provocar el acto creativo no como un proceso reactivo sino como una especie de máquina de hacer respuestas a través de las preguntas . Esto es algo tremendamente provocador ya que las preguntas son el motor de la invención y nuestra sociedad que busca vivir en la certidumbre no promueve la actitud del preguntar. Confundiendo la exploración a través de la pregunta con la ignorancia, como si fuera un estado permanente del ser. Aquí conecto mi divagación con una aguda mirada del arquitecto Rafael de la Iglesia
Creo que un arquitecto para ser tal debe tener entre otras cosas, alguna habilidad innata y una dificultad adquirida. La dificultad elegida en esta oportunidad es experimentar esta mirada nueva trabajando sin necesidad de dar una respuesta a un problema concreto, invirtiendo la secuencia problema-solución para conseguir, en primer término, algo que podría ser una solución para problemas que esperan ser planteados. Nuestra época exige que aprendamos a hacer las preguntas y no que recurramos mecánicamente a respuestas conocidas. El objetivo es realizar esta experiencia sin tomar el trabajo como una justa deportiva. Se trata de animarse a recorrer otros caminos, a hacer que la invención se libere de la necesidad.
¿Y tú que preguntas te estás haciendo?
One Trackback
[…] nos desafiaba a formular nuestras preguntas. Bueno, aquí vá la mía que comparto con todos. Si hay algo que me […]